Sí, soy una chica solitaria que se refugia en sus pensamientos; que adora reir y hacer el tonto; que no soporta que la llamen mentirosa ni las falsas acusaciones; que odia el mundo en el que vive; y que sueña con llegar a lo más alto y hacer que cambie a mejor. Vive en sus pensamientos locos, en sus canciones y sentimientos que no sabe expresar.
lunes, 12 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Siempre fui la chica inmadura que luchaba hasta sangrar por lo que quería, que se hacía notar en la multitud, a la que siempre le gustaron las excepciones, la que pasaba de la gente repetitiva que seguía modas, la chica estúpida que un día se enamoró de ti. La chica estúpida que, aún tras haberle roto el corazón dos veces, te sigue amando de la misma forma que lo hizo hace un mes.
Y aquella chica llora, intenta hacerse la dura pero, llora.. llora cuando te oye hablar de tu ex, la que se fue antes de ella, la que intentaste olvidar con sus caricias, porque ella, de algún modo, te amó.
Y aquella chica llora, intenta hacerse la dura pero, llora.. llora cuando te oye hablar de tu ex, la que se fue antes de ella, la que intentaste olvidar con sus caricias, porque ella, de algún modo, te amó.
Y sí, así soy yo.
Hoy me han mandado hacer un autorretrato, y no sé bien cómo hacerlo, pues en realidad, ni yo sé cómo soy.
Hay gente que dice que soy maja, otra, que soy borde, pero sí que sé que no me importa lo que la gente opine de mí.
Tengo una forma de ser algo extraña, quizá algo bipolar, puedo pasar de ser alegre y risueña a estar seria y borde en cero coma.
Me gusta reírme, y eso hace que mi tez pálida se vuelva roja, tanto como un tomate, y gracias a ello me he ganado unos cuantos apodos.
Mi sonrisa es perfectamente imperfecta, tal y como debe de ser.
No me gustan los ejemplos, ni tener un modelo a seguir, me gusta ser como soy
con mis malas costumbres y mis cosas buenas.
Mis ojos no son grandes ni con un color bonito, pero son míos, y me gustan.
Mi nariz es pequeña y la suelo arrugar cuando sonrío de manera que ni me doy cuenta.
De cierto modo, siempre estoy metida en líos;
me preocupo por mi gente, pues también me gusta que ellos se preocupen por mí.
¿Lo qué más me gusta? La risa de la gente que me rodea; las sonrisas; los “te quiero”.
Soy independiente, tengo mis propios ideales y mi objetivo en la vida es cambiar lo que nadie ha cambiado.
Me gusta plantearme un futuro imaginario, y no me importan los “qué dirán”, odio la hipocresía y los "adiós".
Adoro los abrazos en los momentos tristes, pero tampoco me gusta que me atosiguen cuando estoy triste.
Tengo muy mal carácter, y a menudo la gente no sabe cómo tratarme.
Suelo dar impresión de ser fría, pero una vez que me conoces y me abro, te das cuenta de que soy bastante blanda.
Me gusta leer, y por motivos como ese la gente no me toma en serio.
Adoro a la gente que te trata con respeto pero sin tener que llamarte de usted.
Me pierdo escribiendo en papel, los te quiero que nunca te diré.
Suelo reírme por cualquier cosa, y a menudo pillo tarde los chistes.
Hay gente que dice que soy maja, otra, que soy borde, pero sí que sé que no me importa lo que la gente opine de mí.
Tengo una forma de ser algo extraña, quizá algo bipolar, puedo pasar de ser alegre y risueña a estar seria y borde en cero coma.
Me gusta reírme, y eso hace que mi tez pálida se vuelva roja, tanto como un tomate, y gracias a ello me he ganado unos cuantos apodos.
Mi sonrisa es perfectamente imperfecta, tal y como debe de ser.
No me gustan los ejemplos, ni tener un modelo a seguir, me gusta ser como soy
con mis malas costumbres y mis cosas buenas.
Mis ojos no son grandes ni con un color bonito, pero son míos, y me gustan.
Mi nariz es pequeña y la suelo arrugar cuando sonrío de manera que ni me doy cuenta.
De cierto modo, siempre estoy metida en líos;
me preocupo por mi gente, pues también me gusta que ellos se preocupen por mí.
¿Lo qué más me gusta? La risa de la gente que me rodea; las sonrisas; los “te quiero”.
Soy independiente, tengo mis propios ideales y mi objetivo en la vida es cambiar lo que nadie ha cambiado.
Me gusta plantearme un futuro imaginario, y no me importan los “qué dirán”, odio la hipocresía y los "adiós".
Adoro los abrazos en los momentos tristes, pero tampoco me gusta que me atosiguen cuando estoy triste.
Tengo muy mal carácter, y a menudo la gente no sabe cómo tratarme.
Suelo dar impresión de ser fría, pero una vez que me conoces y me abro, te das cuenta de que soy bastante blanda.
Me gusta leer, y por motivos como ese la gente no me toma en serio.
Adoro a la gente que te trata con respeto pero sin tener que llamarte de usted.
Me pierdo escribiendo en papel, los te quiero que nunca te diré.
Suelo reírme por cualquier cosa, y a menudo pillo tarde los chistes.
Mi risa es algo peculiar, uno de mis rasgos característicos diría yo.
Me gusta mucho la comida caliente, las tostadas; adoro hacer tonterías, como por ejemplo plantarme delante de un ventilador y hablar para así poder oír mi voz de robot.
Me gusta conocer mundo y gente nueva.
No suelo hacer caso de la gente que me advierte.
Me gusta mucho la comida caliente, las tostadas; adoro hacer tonterías, como por ejemplo plantarme delante de un ventilador y hablar para así poder oír mi voz de robot.
Me gusta conocer mundo y gente nueva.
No suelo hacer caso de la gente que me advierte.
Y me río de las amenazas.
No soy de llorar fácilmente,
No soy de llorar fácilmente,
y tampoco me gusta hacerlo delante de la gente.
A menudo maltrato a mi almohada y pago los patos jugando a la consola. Porque sí, a diferencia de muchas chicas, me gusta jugar a videojuegos.
Me gusta ir a pueblos, pues desde allí se ve mucho mejor la luna.
Paso las tardes de domingo viendo películas de amor, llorando y comiendo haggen dazs.
Siempre dije NO a las modas, y nunca me arrepentiré de tener mi personalidad y mi forma de ser.
A menudo maltrato a mi almohada y pago los patos jugando a la consola. Porque sí, a diferencia de muchas chicas, me gusta jugar a videojuegos.
Me gusta ir a pueblos, pues desde allí se ve mucho mejor la luna.
Paso las tardes de domingo viendo películas de amor, llorando y comiendo haggen dazs.
Siempre dije NO a las modas, y nunca me arrepentiré de tener mi personalidad y mi forma de ser.
Me quiero equivocar siempre.
Quiero caerme y levantarme sola.
Quiero cometer fallos tontos,
y reírme de mí misma.
Quiero gritar hasta quedarme muda.
Quiero decirte todas las cosas que te he escrito.
Deseo que sepas de una vez que esperaría una vida entera por ti.
Porque al igual que has hecho que mis mejillas se cubran de lágrimas,
también has hecho que mi sonrisa vea el Sol.
No sé si estamos hechos el uno para el otro.
No sé si me quieres.
No sé si te importo.
Pero sí que sé que me quiero caer,
que quiero fallar.
Que voy a olvidar los consejos y advertencias.
Y que quiero madurar poco a poco,
como las frutas del bosque que un día recogimos.
Quiero caerme y levantarme sola.
Quiero cometer fallos tontos,
y reírme de mí misma.
Quiero gritar hasta quedarme muda.
Quiero decirte todas las cosas que te he escrito.
Deseo que sepas de una vez que esperaría una vida entera por ti.
Porque al igual que has hecho que mis mejillas se cubran de lágrimas,
también has hecho que mi sonrisa vea el Sol.
No sé si estamos hechos el uno para el otro.
No sé si me quieres.
No sé si te importo.
Pero sí que sé que me quiero caer,
que quiero fallar.
Que voy a olvidar los consejos y advertencias.
Y que quiero madurar poco a poco,
como las frutas del bosque que un día recogimos.
Era una mañana agitada, más o menos rondaban las 8:30 de la mañana, cuando un señor mayor de unos 80 años llegó al hospital para que le sacasen unos puntos de su pulgar. El señor dijo que estaba apurado, y que tenía una cita a las 9 en punto.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento. Sabía que le iba a tomar más de una hora. Le vi mirando su reloj y, ya que no estaba atendiendo a nadie más, fui a comprobar que todo estaba bien; y así fue, todo estaba en orden, así que decidí quitarle los puntos de sutura.
Mientras le curaba la herida le pregunté si tenía consulta en otro médico.
Él me dijo que no, que tenía que ir al geriátrico a ver a su mujer. Le pregunté que qué le pasaba, y él me dijo que llevaba 5 años ingresada por causa del alzheimer.
Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba tarde...
...
Me respondió, que hacía tiempo que no sabía quien era él.
Le pregunté: "pero si no le reconoce, ¿por qué va a verla todos los días?"
y él me contestó algo que me marcó.
"Puede que ella no sepa quien soy. Pero yo, todavía.. sé quien es ella"
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento. Sabía que le iba a tomar más de una hora. Le vi mirando su reloj y, ya que no estaba atendiendo a nadie más, fui a comprobar que todo estaba bien; y así fue, todo estaba en orden, así que decidí quitarle los puntos de sutura.
Mientras le curaba la herida le pregunté si tenía consulta en otro médico.
Él me dijo que no, que tenía que ir al geriátrico a ver a su mujer. Le pregunté que qué le pasaba, y él me dijo que llevaba 5 años ingresada por causa del alzheimer.
Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba tarde...
...
Me respondió, que hacía tiempo que no sabía quien era él.
Le pregunté: "pero si no le reconoce, ¿por qué va a verla todos los días?"
y él me contestó algo que me marcó.
"Puede que ella no sepa quien soy. Pero yo, todavía.. sé quien es ella"
lunes, 28 de noviembre de 2011
¿Qué por qué le quiero?
Porque es la única persona por la que sonrío día a día.
Porque es el único motivo por el que me levanto cada mañana con alegría.
Porque me hace reir.
Y me hace sentir viva.
Por sus te quiero y sus caricias.
Por toda la felicidad que me transmite.
Por los sentimientos que me invaden
que no son pocos, pues sí que son bastantes.
Por sus mensajes antes de irse a dormir
y sus "buenos días,princesa"
Por sus besos en la mejilla
y sus abrazos.
Por su calor.
Por estos días.
Por los que quedan.
Porque le quiero, y punto.
Porque es el único motivo por el que me levanto cada mañana con alegría.
Porque me hace reir.
Y me hace sentir viva.
Por sus te quiero y sus caricias.
Por toda la felicidad que me transmite.
Por los sentimientos que me invaden
que no son pocos, pues sí que son bastantes.
Por sus mensajes antes de irse a dormir
y sus "buenos días,princesa"
Por sus besos en la mejilla
y sus abrazos.
Por su calor.
Por estos días.
Por los que quedan.
Porque le quiero, y punto.
martes, 15 de noviembre de 2011
¡Amiga!
te escribo estas líneas en papel, espero que donde estés, el correo llegue bien. ¿Cómo estás? por aquí todos estamos bien, luchando por vivir, como nos enseñaste. Te echamos de menos... te queremos.
-Más que nada te escribo esto por cierto tema, algo delicado quizá, tú siempre has sido una chica sana y fuerte y me enteré que en este fin de semana te dieron un porro "ara probarlo",pero como todos sabemos, ¡por algo se empieza!.
Aun que ahora mismo no estés de todo bien, va por lo de tus padres y las discusiones con tu chico, ya hasta me hacen gracia, la verdad. Pero eso ya es otro tema, a lo que voy, que no me sirve como excusa que te escondas bajo las drogas teniéndonos a nosotros, a tus amigos y a tu amor.
Como te conté el otro día, cierta persona, que me importaba, hasta demasiado diría yo, al cabo de cinco o seis meses internado en el hospital, murió. Murió hace apenas dos semanas, como mucho tres.
Empezó con porros y terminó con coca y demás. Yo quiero que seas feliz, por lo sano siempre claro. Quiero que la vida te trate bien, ver tu sonrisa en vez de tus lágrimas, no quiero verte conectada a unas máquinas.. no quiero forzar sonrisas para evitar lágrimas, para no llorar.
No te hagas esto, piénsalo al menos, chica filósofa, ya sé que no es la primera vez que pruebas algo así, pues tus padres empezaron a notarte algo extraña hace tiempo ya.
Estas cosas solo traen sufrimiento, daños y si continúas, incluso la muerte.
Y si tan adicción es, ya encontraremos otra, como el chocolate. ¿Recuerdas?.
Bueno, te lo repito una vez más, y esta es ya la última: no nos hagas esto, y lo más importante, no TE hagas esto.
Nosotros estaremos aquí, a tu lado, siempre y para siempre.
No caigas.. tú no.
Espero que al menos hayas leído esto,
piénsalo y recapacita,
o al menos inténtalo.
Te quiero.
(Bueno, pues esto lo escribí el año pasado para "Alternativa a la religión".)
te escribo estas líneas en papel, espero que donde estés, el correo llegue bien. ¿Cómo estás? por aquí todos estamos bien, luchando por vivir, como nos enseñaste. Te echamos de menos... te queremos.
-Más que nada te escribo esto por cierto tema, algo delicado quizá, tú siempre has sido una chica sana y fuerte y me enteré que en este fin de semana te dieron un porro "ara probarlo",pero como todos sabemos, ¡por algo se empieza!.
Aun que ahora mismo no estés de todo bien, va por lo de tus padres y las discusiones con tu chico, ya hasta me hacen gracia, la verdad. Pero eso ya es otro tema, a lo que voy, que no me sirve como excusa que te escondas bajo las drogas teniéndonos a nosotros, a tus amigos y a tu amor.
Como te conté el otro día, cierta persona, que me importaba, hasta demasiado diría yo, al cabo de cinco o seis meses internado en el hospital, murió. Murió hace apenas dos semanas, como mucho tres.
Empezó con porros y terminó con coca y demás. Yo quiero que seas feliz, por lo sano siempre claro. Quiero que la vida te trate bien, ver tu sonrisa en vez de tus lágrimas, no quiero verte conectada a unas máquinas.. no quiero forzar sonrisas para evitar lágrimas, para no llorar.
No te hagas esto, piénsalo al menos, chica filósofa, ya sé que no es la primera vez que pruebas algo así, pues tus padres empezaron a notarte algo extraña hace tiempo ya.
Estas cosas solo traen sufrimiento, daños y si continúas, incluso la muerte.
Y si tan adicción es, ya encontraremos otra, como el chocolate. ¿Recuerdas?.
Bueno, te lo repito una vez más, y esta es ya la última: no nos hagas esto, y lo más importante, no TE hagas esto.
Nosotros estaremos aquí, a tu lado, siempre y para siempre.
No caigas.. tú no.
Espero que al menos hayas leído esto,
piénsalo y recapacita,
o al menos inténtalo.
Te quiero.
(Bueno, pues esto lo escribí el año pasado para "Alternativa a la religión".)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
